jueves, 27 de junio de 2019

Primera Cruzada, 1096 a 1099

Por: Fernando Maureira Budinich

¡Dios Lo Quiere!, es el grito motivador con el que el Papa Urbano II logra movilizar a la población Laica hacia la Primera Cruzada, realizando el llamado en el Concilio de Clermont, en Noviembre de 1095. Cientos de pequeños nobles organizaron ejércitos para participar en la expedición que sentían que Dios los había llamado a realizar, con la promesa de expiar los pecados, liberar los santos lugares, conquistar nuevas tierras y grandes riquezas “a sangre y fuego”, justificados porque la muerte de los no creyentes del cristianismo e infieles estaba permitido a pesar del quinto mandamiento.

Pedro el Ermitaño
Foto De Jean-Pol GRANDMONT
Paralelamente se formaron expediciones de caballeros pobres y campesinos que partieron rápidamente hacia tierra santa ese mismo año de 1095 conociéndose ese movimiento como “La Cruzada de los Pobres”, donde hordas parten muy desorganizadas, los líderes más importantes de éstas expediciones fueron de “Gualterio Sin Dinero” , “Pedro el Ermitaño”, el predicador “Fulk” y el sacerdote “Gottschalk”, expediciones que por no llevar provisiones suficientes arrasaron a su paso con los territorios de Hungría y de Bizancio, asesinando a cientos de Judíos. Tras cruzar el Bósforo con la ayuda de Bizancio, quien los apoyó para deshacerse de ellos, llegaron hasta Asia y primeramente logran vencer a los Turcos, pero prontamente, producto de la desorganización, son derrotados y masacrados. “Pedro El Ermitaño” logra sobrevivir y se incorpora en la expedición oficial de los Nobles, la cual parte en el año 1096.

Los nobles se agrupan por cercanía de sus tierras y nacionalidades, los Franceses del Norte y el Este van al mando de Godofredo de Bouillon, sus hermanos Eustaquio de Bolonia y Balduino, además de Roberto de Flandes, el Sur de Francia con los Nobles de Provenza con el mando de Raimundo de Tolosa acompañado por el Duque de Normandía Roberto e hijo de Guillermo El Conquistador y el hermano del rey de Francia Hugo de Vermandois. Los Normandos de Sicilia al mando de Bohemundo de Tarento y su hermano Tancredo, además se unen pequeños grupos de nobles alemanes, italianos y españoles, cada uno de ellos obedecía órdenes de su mando y el conjunto total obedecían al Obismo Adhemar.

La masacre de Antioquía, por Gustave Doré
Siguen distintas rutas y llegan a Constantinopla el año 1097, teniendo varios enfrentamientos con Alejo Commeno, finalmente Alejo los deja cruzar el Bósforo con el Juramento de devolver a Bizancio las tierras que conquistasen a los turcos. Llegan a Anatolía y obtienen su primera victoria ante los “Invencibles” Turcos después siguen con Nicea y Dorilea devolviéndolas a Alejo Commeno.
Los cruzados siguen su camino hacia Antioquía y Balduino de Tolosa se dirige a conquistar el condado de Edesa donde funda el primer estado cristiano. Quienes llegan a Antioquía se encuentran con una difícil tarea donde el asedio a la ciudad dura un largo tiempo, finalmente el 3 de junio de 1098 la ciudad cae bajo la traición de sus defensores por oro, también Bohemundo desconoce el Juramento hecho a Bizancio, fundando el principado de Antioquía, se aumenta el fervor encontrando la “Santa Lanza” (un Pilum Romano normal) y la ciudad pasa a ser asediada ahora por los Turcos, quienes gracias a sus desavenencias levantaron el asedio. Muere el Obispo Adhemar , quién mantenía el orden de los distintos ejércitos cristianos.

El 15 de Julio de 1099 toman Jerusalén, tras un largo asedio y cometen una de las mayores matanzas de la historia, cerca de 40.000 personas fueron brutalmente asesinadas, en nombre de Dios y la Fé.
Los nobles se repartieron los territorios y fundaron el reino cristiano de Jerusalén, regentando Godofredo de Bouillon , autodenominado “Defensor del Santo Sepulcro”, al morir su hermano Balduino fue nombrado el primer rey cruzado de Jerusalem.